BIODESCODIFICACIÓN DE PATOLOGÍAS ONCOLÓGICAS

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
BIODESCODIFICACIÓN DE PATOLOGÍAS ONCOLÓGICAS

Miles de investigadores y científicos de todo el mundo se esmeran por encontrar una explicación coherente a una de las mayores plagas del Siglo XX “El Cáncer”, una enfermedad que de una u otra manera nos afecta a todos, ya sea de manera personal o porque la padecimos al lado de un ser querido. Y si bien es cierto que se ha avanzado mucho en materia de medicina alopática y hoy se controlan mucho mejor los efectos adversos de los tratamientos médicos, sin embargo la medicina no ha podido encontrar aún las causas que provocan la enfermedad.

Mientras tanto el solo escuchar la palabra “cáncer” nos paraliza, nos pone de frente, cara a cara con la posibilidad de la muerte e inmediatamente la asociamos con el sufrimiento, el dolor, el deterioro físico, la pérdida de nuestra imagen. Toda nuestra vida se pone en stand-by y perdemos la perspectiva. Es como un tsunami que arrasa con nuestra estabilidad física y emocional, porque nuestro presente y nuestro futuro ahora están en juego.

El problema es que la medicina tradicional tiene la misión de tratar tumores, no de SANAR personas afectadas por un cáncer. Y entonces además de todo lo que significa comenzar a lidiar con la enfermedad ahora también habrá que lidiar con un sistema deshumanizado y muchas veces perverso.

No somos únicamente un cuerpo, somos un todo cuerpo, mente, espíritu y emociones. Somos seres sociales, creamos vínculos afectivos, por eso nuestro cuerpo no es lo único que entra en juego en una enfermedad, nuestras emociones, nuestra sensibilidad, nuestras creencias, nuestras experiencias previas, nuestro modo de vincularnos juegan un rol.

Desde la mirada de la Biodescodificación, El Cáncer es un programa biológico puesto en marcha por nuestro cerebro en respuesta a acontecimientos vividos bajo un “estrés enorme” Y sostiene que detrás de todo cáncer hay siempre un motivo biológico concreto que justifica y explica el origen de la enfermedad.

Cuando nuestra mente no puede resolver un conflicto, nuestro inconsciente biológico pone en marcha ciertos mecanismos de compensación para dar respuesta a eso que no pudimos resolver desde la conciencia.

En otras palabras todo aquello que no podemos aceptar, todo lo que no sepamos expresar mediante palabras, emociones y actos el cuerpo nos lo dirá, lo gritará o lo aullará por medio de desequilibrios, aún a riesgo de poner en juego nuestra propia vida.

Los conflictos provocados por situaciones vividas en nuestro día a día, ya sean familiares, de pareja, profesionales, laborales, sociales, no se materializan al azar en nuestro cuerpo, sino que existe una relación de causa-efecto entre la “coloración” o el modo de vivir un conflicto, un área concreta del cerebro, (son los “focos de Hamer” que se puede ver a través de imágenes de tomografías computadas) y el órgano o función que se ve afectado.

Conociendo esta lógica, es posible indagar durante la consulta de manera precisa cual puede haber sido el conflicto que programó la enfermedad.

Hay un dicho que dice que “no podemos desatar un nudo sin saber cómo fue hecho”, de eso se trata, adentrarnos en las profundidades de nuestra historia, bucear en las profundidades del alma será el camino que nos traiga de vuelta hacia la sanación.

¿Te gustó este artículo?

Suscríbete y recibe las novedades en tu email