BIODECODIFICACION Y

MEDICINA CUERPO MENTE ALMA (MCMA)

Se trata de un nuevo campo para la salud que integra diferentes técnicas y herramientas para llegar al origen donde se programó la enfermedad o síntoma y desactivarlo. Se basa en múltiples descubrimientos que demuestran que las enfermedades son la respuesta física y celular a los químicos que se liberan con cada emoción que experimentamos, es decir que la enfermedad nace de una emoción previa que no ha sido debidamente procesada y luego se manifiesta físicamente cuando no encuentra su curso.

Cuando nuestra mente no puede resolver un problema, el “inconsciente” (que no es inteligente, es eficiente) y que fue entrenado para la supervivencia y conservación de la especie, pone en marcha programas biológicos buscando el equilibrio.

Mediante la Biodescodificación acompañamos a la persona a “desaprender” el camino que la trajo hasta aquí, ya que durante la consulta se indaga de modo muy preciso cual puede haber sido el conflicto que programó un tipo de respuesta fija ante situaciones de similar coloración y así favorecer la curación mediante la liberación de la emoción que hay en el inconsciente y trascender dicha emoción transformándola, ya que una vez liberada cesa la descarga neuroquímica revirtiendo el síntoma.

¿QUE ES LA MEDICINA CUERPO MENTE ALMA?
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La Medicina Cuerpo Mente Alma, es un enfoque terapéutico creado por la Dra. Nadia Giraudo que toma como base el síntoma emocional o el diagnóstico médico que trae el consultante y a partir de allí se trabaja con varias herramientas de acuerdo con las necesidades de cada persona, durante la consulta se van eligiendo las que resulten más adecuadas en cada caso.

Para ello la MCMA se vale de distintas disciplinas y conocimientos como la Biodescodificación, Flores de Bach y California, Fitoterapia, Armonizaciones Integrales con cristales, sonidos y aromaterapia entre otras, todas ellas aplicadas en el marco de la consulta y que nos ayudarán a apoyar la reparación y el proceso de cambio del consultante.

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¿QUE ES LA BIODECODIFICACION

o DESCODIFICACIÓN BIOLÓGICA?

La Biodescodificación es un nuevo campo para la salud que integra diferentes técnicas y herramientas para llegar al origen donde se programó la enfermedad o síntoma y desactivarlo.

Surge de los descubrimientos del médico oncólogo alemán Ryke Hamer, que demuestran científicamente mediante tomografías computadas cerebrales entre otras cosas, que “las enfermedades son una respuesta biológica de adaptación a un estrés emocional”.

Mediante la Biodescodificación acompañamos a la persona a “desaprender” el camino que la trajo hasta aquí, ya que durante la consulta se indaga de modo muy preciso cual puede haber sido el conflicto que programó un tipo de respuesta fija ante situaciones de similar coloración y así favorecer la curación mediante la liberación de la emoción que hay en el inconsciente y trascender dicha emoción transformándola, ya que una vez liberada cesa la descarga neuroquímica revirtiendo el síntoma.

Frente a un conflicto que nuestra mente no puede resolver,  nuestro inconsciente biológico que a través de miles de años de evolución, fue entrenado para la “supervivencia” de la especie, responderá con una lógica biológica, poniendo en marcha ciertos mecanismos que harán que algún órgano o tejido de nuestro cuerpo “responda” buscando un nuevo “equilibrio”. Pero no es cualquiera, ya que cada órgano responde a un tipo de vivencia o emoción desencadenante, por lo tanto sabiendo cual es el órgano afectado no es difícil llegar al origen emocional de la enfermedad.

Para ello tendremos en cuenta cuál es la función que ese órgano cumple para el organismo, y también tendremos en cuenta el ambiente en el que se creó dentro de su etapa evolutiva, esto nos dará las “pistas” acerca del tipo de estrés emocional que ha influido en la aparición del síntoma.

Conociendo esta lógica es posible indagar durante la consulta de manera precisa cual puede haber sido ese conflicto que programó el síntoma o la enfermedad.

Es la respuesta física y celular a los químicos que se liberan con cada emoción que experimentamos. La enfermedad nace de una emoción previa que no ha sido debidamente procesada. Respondemos emocionalmente frente a lo que interpretamos que está sucediendo, estas emociones son “mensajeros químicos” que afectan y modifican nuestras células.

Son una descarga neuroquímica de nuestro cerebro que se genera como respuesta a la interpretación que hacemos sobre lo que estamos viviendo o imaginando y está dirigida a enviarnos la señal a nuestro razonamiento y a nuestras células sobre cuál es el modo más efectivo de reaccionar para garantizar la supervivencia frente a lo que interpreta que está sucediendo.

Podemos decir entonces que “Nuestros síntomas son el resultado de nuestras emociones”

Son nuestras emociones las que “anclan” los recuerdos y generan nuestras “creencias” que influyen en el modo en que interpretamos la realidad. Basta con entender que “la realidad no es lo que sucede sino el modo en que nosotros la percibimos”. Es “la lente con que miramos el mundo”.

Es el modo en que “codificamos” el mundo a partir de nuestras percepciones. Así le ponemos una “etiqueta” (esto es bueno o malo, agradable o peligroso, aceptable o inaceptable). Estas creencias provienen de las vivencias que se han ido acumulando como “instintos” desde los antepasados más remotos de nuestra especie. Es así que reaccionamos frente a lo que nos sucede basándonos en esa información o “programas” y que pueden provenir de:

  • Las experiencias acumuladas en nuestra vida, también de los mandatos, la cultura, etc.
  • De lo que vivió nuestra madre cuando nos estaba gestando.
  • De las vivencias que se han ido transmitiendo a través de las generaciones de nuestro clan familiar (padres, abuelos, tíos, bisabuelos) es decir nuestro árbol genealógico.

Tenemos un “libreto” o “guión” con el que vamos respondiendo a lo largo de nuestra vida sin ser conscientes de ello y que tendemos a repetir como respuestas fijas ante situaciones similares. De ahí que es habitual preguntarnos “por qué siempre me pasa lo mismo”…

Todo aquello que hemos vivido como traumático o doloroso, quedó como registro en nuestro inconsciente y la emoción que acompaña a ese recuerdo quedó “secuestrada”, es por eso que cuando percibimos que estamos ante una situación peligrosa respondemos desde esas “etiquetas”, esto hace que pongamos en marcha nuevamente la descarga neuroquímica o “cascada del estrés” que nos prepara para “atacar o huir” de esa situación.

LA BUENA NOTICIA ES que del mismo modo en que estas enfermedades o síntomas se programan, es posible “desprogramarlas”, para ello hace falta llegar al conflicto original, liberar la emoción que quedó anclada y “desaprender” el camino.

Encontrando el momento exacto en que se instaló en nuestro software cerebral esa creencia errónea, que nos sirvió en algún momento pero ya no nos es útil porque en el presente está desactualizada. Ese momento es lo que llamamos “conflicto programante” o “momento semilla”, es ese primer momento en el que vivimos un impacto y el estrés que conlleva se transforma en una semilla que puede manifestarse en el futuro.

En consecuencia una enfermedad o conflicto actual tendría su origen en ese “momento semilla” anterior que como resulta ser un recuerdo doloroso o traumático, fue bloqueado y hoy se presenta en nuestra vida como “respuesta física” o “síntoma fuera de equilibrio”.  

Definitivamente SI. Ya que podemos reescribir nuestra historia o parte de ella. No podemos cambiar los hechos pero sí podemos modificar la interpretación que hicimos de ellos.

Una vez hallados los diferentes momentos del pasado en los que se asentaron en la psique las creencias que condicionan las experiencias presentes, al “entrar en contacto con la experiencia” el consultante “libera” aquellas emociones que quedaron “secuestradas” y que se manifestaban en nuestro organismo provocando el Síntoma o la Enfermedad. Al entender cuáles son esas creencias que nos limitaban y actualizarlas, buscando otras alternativas que sean más adecuadas y favorezcan un cambio de percepción y el consiguiente desbloqueo de emociones reprimidas, desactivamos también lo que antes se manifestaba como enfermedad o síntoma y que se debía al modo en que estábamos interpretando lo que nos sucedía a causa de estar procesándolo con un software o programa viejo o desactualizado.

Una enfermedad o un síntoma emocional actual, tienen su origen en una experiencia que quedó almacenada en el inconsciente. Cuando cambiamos la conciencia de un problema determinado porque comprendemos el origen del factor emocional, tenemos la oportunidad de cambiar la percepción y trascender los factores que nos hacen vivir en el problema. Comprender el origen emocional de un estrés determinado nos permite cambiar la conciencia con la que lo percibimos.

El gran desafío  entonces es comprender que depende de nosotros cambiar el curso de la historia, que nosotros somos los únicos responsables de nuestras acciones, pensamientos y emociones, y que lo que nos sucede hoy es el resultado de un modo erróneo de percibir los hechos y de vivir.

Tomar conciencia de esto es el primer paso, aceptar que la forma en que estamos viviendo está afectando nuestra salud, que nuestros pensamientos y creencias pueden limitarnos en la vida o nos pueden abrir el corazón hacia una existencia más plena, más libre, más sana y más feliz.

ROL ACTIVO EN EL PROCESO DE SANACION

Como Terapeuta Complementaria, en lo personal siento que estamos asistiendo a un enorme cambio de conciencia, empezando por “empoderar” al mal llamado “paciente” y ayudarlo a tomar conciencia de su “rol activo” en el proceso, y de cómo vive para que logre modificar lo que lo está haciendo enfermar.

APORTANDO VALOR A LA VIDA

El objetivo es que cada consultante tome las riendas de su proceso de sanación y, que logre ver a la enfermedad no como una condena o una maldición, o algo que es ajeno a él/ella, sino como un desafío para modificar aquello que lo llevó al sufrimiento y, a partir de ahí pueda vivir más saludable, más pleno y más feliz.