Crear vínculos con el cáncer

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Crear vínculos con el cáncer

Ante un diagnóstico que suele ser devastador las personas lo primero que se preguntan es…Por qué a mí?…una pregunta que puede tener diferentes respuestas dependiendo del enfoque desde donde la estemos mirando.

Los seres humanos hemos elaborado un lenguaje hecho de palabras y frases a través del cual nos comunicamos, también tenemos un lenguaje simbólico que va más allá de las palabras: uno psíquico (sueños, pesadillas, intuiciones), otro físico (dolores, síntomas y enfermedad).

Ciertos conflictos no expresados con palabras, los decimos  con el cuerpo. Todo lo que no podamos aceptar, todo lo que no podamos expresar por medio de palabras, emociones y actos, el cuerpo nos lo dirá, lo gritará o lo aullará incluso hasta el límite de poner en riesgo nuestra vida.

La enfermedad nos transmite un mensaje, hay algo que nos está comunicando y debemos poder escuchar. Estamos muy lejos de pensar al cáncer como un “desajuste de nuestras células que viene de afuera”, que nos tocó al azar y que apareció en nuestra vida por casualidad.

Por el contrario, el cáncer es la respuesta de nuestro cerebro a acontecimientos vividos bajo un estrés enorme. Los conflictos provocados por situaciones que vivimos en el día a día, conyugales, laborales, familiares, sociales. Todo aquello, ya sean personas o situaciones a las que nos aferramos por miedo a cambiar, esperando que el otro cambie, aferrados a vínculos tóxicos, o nuestra dificultad para aceptar que las cosas no sucedan como las habíamos soñado, o preocupándonos por cosas que imaginamos y que tal vez nunca sucedan.

Y ahí nos quedamos, días, meses, años esperando que el cambio venga de afuera, cristalizados en una historia que nos contamos a nosotros mismos, frente a una realidad diferente, o que ha cambiado pero que no queremos ver. Edward Bach decía que la enfermedad es la cristalización de una actitud mental.

Escucho hablar todo el tiempo de “luchar contra la enfermedad”, tenemos que “derrotarla”, debemos “vencer al cáncer” sin darnos cuenta que las palabras tienen un peso “enorme”, todo lo que decimos es el reflejo de cómo lo vivimos. Luchar contra la enfermedad es echar más leña al fuego. En nuestro modo de abordar la enfermedad, lejos de disponernos a enfrentar una “lucha” contra ella, se trata de “entenderla” y para eso debemos escuchar que es lo que nos viene a decir.

Hay un libro maravilloso “El Cáncer Domesticado” que habla de “Crear Vínculos con el Cáncer”…

Esto que “a priori” parece descabellado, sin embargo pienso que es una actitud fundamental  para empezar a respondernos la pregunta del inicio… Por qué a mí?

Crear vínculos con el cáncer es entrar en relación con él para disponerse a escuchar su mensaje, para entender la enfermedad, para descodificar su mensaje en vez de considerarla como un monstruo que viene de afuera, todo lo contrario, es lo que el cuerpo nos está diciendo con su sabiduría organísmica para mostrarnos que hay algo en nuestra vida que ya no funciona y que debemos modificar.

Crear vínculos es establecer una relación de causa-efecto entre los acontecimientos vividos y el cáncer que se está manifestando. Detrás de todo cáncer hay siempre un motivo biológico concreto que justifica y explica su origen por eso crear vínculos nos llevará de forma natural a entender el acontecimiento desencadenante que le dio origen.

La enfermedad lo que nos pide a gritos es “adaptación”. Adaptarnos a una realidad que no podemos modificar. Solo podemos modificarnos a nosotros mismos y de eso se trata.  

Muchas veces la enfermedad sirve como “permiso para cambiar”, llegar al límite o tocar fondo es la oportunidad que la persona tiene para “decir basta” a una situación que de otro modo no se atrevió a modificar.

Muchas veces es el precio que debemos pagar para darnos cuenta que tenemos los recursos para enfrentarnos a nuestros problemas y resolverlos. Porque así como tenemos la capacidad de enfermar, también tenemos la capacidad de sanar. Somos responsables absolutos de todo lo que nos sucede.

Poder verlo de este modo es una puerta abierta hacia la sanación, es el camino cierto de nuestra evolución o al menos la posibilidad de lograr una mejor calidad de vida.

Clr. Liliana Mangiarotti
Consultora Psicológica Integrativa
Especialista en patologías Oncológicas
Contáctame y estaré encantada de ayudarte!

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