MI HISTORIA DE VIDA

Las vivencias transformadas en experiencias

que me ayudaron a SER QUIEN SOY

CLR. LILIANA MANGIAROTTI

LO QUE MARCÓ MI CAMINO

Lo que me trajo hasta aquí

La enfermedad es un  “mensajero del alma” y tiene un “sentido”, que viene a decirnos que algo tenemos que sanar, solo tenemos que saber escuchar.

Conviví con el Cáncer desde mi más temprana infancia cuando mi papá enfermó. Era un momento en que la palabra “cáncer” no se podía nombrar. La enfermedad era vivida como una sentencia, una maldición, algo que venía de afuera y estaba fuera de nuestro control.

Papá la padecía pero de algún modo todos nosotros también. La persona con un diagnóstico de Cáncer debe lidiar no solo con la enfermedad sino que debe enfrentarse con sus propios miedos y los de su familia.

Ese “fantasma” había llegado y se había instalado entre nosotros, era una amenaza permanente, tal vez una sentencia o un “castigo divino”.

Papá enfermó de cáncer de vejiga a sus 39 años, yo tenía unos 8 o 9 años y lo recuerdo perfectamente…

El momento del diagnóstico, las internaciones recurrentes y cirugías que se repetían una y otra vez, las ausencias  interminables de casa de mi madre acompañándolo, los tratamientos muchas veces cruentos, la angustia frente a la posibilidad de la muerte temprana de mi padre sobrevolaba en el ambiente como un “fantasma” y yo podía “leerlo” en los rostros de los adultos, pero de eso no se hablaba, la angustia frente a esa “amenaza” y el miedo eran un estado casi permanente.

Si en aquel momento hubieran podido entender cuánto más daño nos causaban los silencios!!…

Y las preguntas sin respuesta daban vueltas una y otra vez…por qué a El…?

O tal vez por qué a nosotros?

Y así transcurrió la vida de mi padre y la nuestra, fueron sus fuerzas y sus ganas de vivir las que hicieron que nunca bajara los brazos y sobrevivió a la enfermedad hasta una edad muy avanzada en que decidió que ya era suficiente a sus ochenta y tantos años.

Frente al sufrimiento podemos hacer dos cosas, sentirnos víctimas o revertirlo haciendo algo con eso que nos pasó. Y un día comprendí que estaba haciendo la pregunta equivocada y fue entonces que cambié la perspectiva y me pregunté “para qué”…fue cuando me di cuenta que si mi alma había elegido encarnar en esta familia era para que yo hiciera algo con eso y fue entonces que empezaron a aparecer las respuestas como en un efecto dominó.

Mi transformación

Comencé un largo recorrido profesional y de análisis y transformación personal, que continúa en la actualidad, descubrí por sobre todas las cosas que lo que más deseaba en la vida era ayudar a las personas.

Me recibí de Consultora Psicológica, pero sabía que ese era apenas el comienzo, un nuevo punto de partida para continuar creciendo. Hice diferentes posgrados, cursos, talleres, con los que fui cumpliendo mis objetivos personales y los fui integrando en mi vida personal y en las consultas, sin embargo fueron mis vivencias más tempranas las que marcaron el camino. 

Un gran aprendizaje

Comencé a estudiar, a especializarme y hacer mis propias investigaciones sobre las patologías oncológicas y la manera en que afectan la vida de quienes lo padecen y sus familias, debo reconocer que esto significó también un modo de “sanar” mi historia ya que en el trayecto pude ir venciendo esos fantasmas que me habían acompañado desde siempre.

La Biodescodificación y luego la Especialización en Patologías Oncológicas desde esta visión fueron una “bisagra” en mi aprendizaje, en mi entendimiento y en el modo de abordar las consultas, donde las vivencias, las experiencias de vida, las emociones son el eje central a tener en cuenta al momento de encontrar el origen de lo que está sucediendo.

El cuerpo es un vehículo perfecto

Nuestro cuerpo es la máquina más perfecta que existe en el universo y es el vehículo con el que transitamos la vida.

El lenguaje de la biología

Somos un todo cuerpo-mente-emociones-espíritu, y la enfermedad es el lenguaje que tiene nuestra biología para decirnos que algo tenemos que sanar.

Señales de amor

Entonces nos da señales, primero susurra, luego nos habla y al final nuestro cuerpo “grita” aquello que aún no hemos sabido escuchar.

El Síntoma

Durante la consulta el Síntoma será la “brújula” que nos guiará en el camino de vuelta hacia el momento exacto en que se programó la enfermedad.

Las herramientas de sanación

En el trayecto elegiremos las mejores y más personalizadas herramientas que ayuden al consultante a revertir su situación para alcanzar su plenitud física, mental, emocional y espiritual.
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