Personalidad, estrés y cáncer desde la Biodecodificación

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Personalidad, estrés y cáncer desde la Biodecodificación

Es un nuevo “paradigma” y se corre de la concepción fatalista de pensar al Cáncer como algo ajeno a nosotros, un desajuste anárquico e incontrolado que aparece en nuestra vida por casualidad, o porque nuestras células un día “enloquecieron” y se descontrolaron.

Hoy sabemos que cuando el estrés se acumula o sobrepasa el umbral de tolerancia,  se vuelve dañino porque hay una red de inteligencia PNEI que explica que todos los sistemas (psico-neuro-endócrino-inmunológico) están interconectados y “conversan” entre sí.

Hay múltiples factores que pueden predisponernos a sufrir un Cáncer, la carga genética,  factores externos (tabaco, alimentación, factores ambientales, radiaciones, entre otros),  pero lo que ya la ciencia ha comprobado es que el estrés crónico impacta en el comportamiento de nuestras células y disminuye la función del Sistema Inmunológico.

La forma en que vivimos afecta nuestra salud y en las personas que desarrolla Cáncer existen ciertos patrones de conducta muy arraigados que conforman una actitud o una posición general frente a la vida.

“No es lo que sucede sino el modo en que cada individuo lo interpreta”.  Las personas con Cáncer, manifiestan cierta rigidez en su personalidad, por eso les resulta difícil cambiar las reglas de “acción” y se sienten desamparados a la hora de resolver un problema y con incapacidad de manejarlos dadas esas reglas rígidas que conforman su identidad, su “modo correcto de ser” en el mundo.

En general tienen una dependencia muy fuerte al rol que han decidido seguir desde la infancia, puede ser familiar (la pareja, hijos, padres, etc), profesional (pérdida de empleo, nombramiento que no se ha hecho), o en relación a uno mismo (desvalorización, vergüenza…) y al que se aferran como a un “tutor”.

Les resulta difícil entonces aceptar los cambios que la vida les presenta, esto genera una “lucha interna”, una resistencia es como querer mover una situación que es inamovible, porque tal vez ni siquiera dependa de ella, a modo de metáfora es como querer empujar una pared: ESO ES UN CÁNCER.!!!

Muchas veces la enfermedad es el límite, es lo que nos hace tomar conciencia que algo no está bien, que el modo en que vivimos está afectando nuestra salud y que debemos cambiar, es un “mensajero” que nos abre las puertas hacia una vida más plena, en concordancia con nuestro “yo interior”, ese que muchas veces no vemos por estar sumergidos en la vorágine de nuestro diario vivir. Reconocer nuestra participación en el desencadenamiento de la enfermedad es “Empoderarnos” hacia el camino de la recuperación.

LA ENFERMEDAD VIENE CUANDO HAY UNA RESISTENCIA ANTE LA VIDA. LA RESISTENCIA ES LO CONTRARIO A LA RESILIENCIA. EL RESISTENTE SE QUIEBRA, EL RESILIENTE SALE FORTALECIDO DE CADA EXPERIENCIA.

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